Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

c 1 Samuel 13:14-17

14.

Tu reino.

Saúl no presentó como excusa el que hubiese entendido mal las instrucciones de Samuel o que éste no se las hubiera expuesto con claridad. Por otro lado, admitió francamente la violación deliberada de esas instrucciones para seguir sus propios deseos. Compárese el proceder de Saúl con el de Adán en el huerto del Edén, o contrásteselo con el de Cristo en el monte de la tentación. Antes de entrar en el desierto para ser tentado por el diablo, Cristo tenía la seguridad de que era el amado Hijo de Dios. Seis semanas más tarde, agotado por el hambre y sin saber lo que le aguardaba, esperó con paciencia la dirección divina. Cuando aparentemente estaba descuidado, y debilitado y macilento por la tensión mental, Satanás hizo todo lo posible para remover su confianza en la Palabra de Dios. ¡Pero Cristo venció allí donde fracasó Adán y donde Saúl eligió la senda descendente!

Samuel expresó su reproche en una forma como para invitar a la contrición y a la humildad, pero fue en vano. La sola presencia del profeta debería haber sido un motivo para que Saúl recordara sus afanes y su interés abnegado de los últimos meses. Pero por desgracia Saúl olvidó todo eso y procuró justificarse atribuyendo la falta a Samuel. Tal como fue el caso de Saúl, ha sucedido con todos los seres humanos a través de los siglos. Cuando oprime la dificultad, el temor de un peligro inminente elimina el razonamiento sensato e induce a una impaciencia nerviosa para que el problema quede resuelto inmediatamente. Estando en una tensión tal, la razón se ciega en cuanto al deber; en cambio, condena a otros y se hace presente una violenta determinación para justificar el proceder así elegido. La confianza anterior en el cuidado protector y orientador de Dios es reemplazada por una cínica incredulidad y finalmente por la rebelión.

15.

Gabaa.

Heb. gib'ah (ver com. vers. 16).

16.

Gabaa.

En hebreo aquí se lee "Gueba" (BJ) y no Gabaa (gib'ah) como en el vers. 15. Gueba estaba directamente al otro lado del wadi frente a Micmas (ver cap. 14: 4, 5, donde Gueba y no Gabaa está en el original del vers. 5). La confusión en la traducción probablemente se debió a que se supuso que Gabaa y Gueba eran tan sólo diferentes formas de escribir el nombre de un mismo lugar, tal como todavía aparece en mapas más antiguos. Es cierto que a veces Gueba es llamada Gabaa, pero parece que fueron dos lugares (ver com. cap. 14: 16). Si las excavaciones modernas, además de otros indicios bíblicos, han ubicado correctamente el baluarte de Saúl, Gabaa, en Tell el-Fãl, a unos 5 km al sudoeste de Gueba y directamente al norte de Jerusalén 512 (ver t. I, pág. 131), Jonatán no fue allí sino que evidentemente "quedó" en Gueba, frente a Micmas, como se deduce después de que la tomó de los filisteos (vers. 3), y Saúl probablemente se unió con él después de volver de Gilgal.

17.

Tres escuadrones.