CBAblado943
Comentario Bíblico Adventista
Levítico 3
La cola en si está formada de una mezcla de grasa y médula, y, mezclada con otras cosas, era usada como un sustituto de la mantequilla por quienes no acataban la orden divina de no comer la grasa. En algunos países orientales todavía se da a la cola el mismo uso.
12.
Cabra.
El procedimiento debía ser el mismo que se empleaba en los otros sacrificios. La imposición de las manos, la degollación, el rociado de la sangre, todo se hacía de la misma forma. Se quitaba cuidadosamente la grasa y, junto con los riñones, se la quemaba sobre el altar.
17.
Estatuto perpetuo.
Dios mandó a Israel que no comiese "ninguna grosura ni ninguna sangre". "Toda la grosura es de Jehová" (vers. 16), y "el diezmo … de Jehová es" (Lev. 27:30), son declaraciones paralelas. La razón que se presenta para no comer la grasa es que pertenece a Dios (ver com. Lev. 7:23).*(41) 738
NOTA ADICIONAL AL CAPÍTULO 3
Hoy ya no se ofrecen ofrendas literales de paz, de gozo y gratitud, pero su espíritu debería permanecer. Pocos, aun entre los supuestos "buenos" cristianos, se regocijan como debieran, como tienen el privilegio de hacerlo, en la paz y el amor de Dios. Aunque en algunos casos esto se deba a que no aprecian debidamente lo que Dios ha hecho por ellos, éste no es siempre el problema. Hay muchos cristianos que no comprenden que tienen el privilegio de ser felices en su religión. Viven más a la sombra de la cruz que a su luz.
Piensan que es pecaminoso ser felices que aun una sonrisa podría ser inconveniente, y que la risa, sea inocente o no, es sacrílega. Señalan el hecho de que no hay registro de que Jesús se hubiera reído o aun sonreído. Esto es verdad, pero tampoco hay registro de que Jesús se hubiera peinado o bañado. Tales personas tratan de llevar la carga del mundo sobre sus hombros, y piensan que cualquier momento pasado en recreación no sólo es tiempo perdido, sino que es algo ciertamente irreligioso. Son "buenos" cristianos, pero no cristianos felices. Si hubiesen vivido en el tiempo de Cristo y si hubiesen estado entre sus seguidores, hubieran puesto en duda la conveniencia de que Jesús asistiera a las bodas de Caná, y, de haberlo acompañado, lo hubieran hecho de mala gana. Lo hubiera esperado con suma impaciencia. ¿Acaso no tenía una gran obra que realizar? ¿Cómo podía perder tiempo en fiestas sociales? Si hubiesen sabido que tan sólo tenía tres años para trabajar, hubieran estado aún más perplejos.
Esta clase de "buenos" cristianos habría creído que en las actividades sociales de Jesús había algo malo. ¿Cómo podía pasar tiempo comiendo y bebiendo con los pecadores? Aun los fariseos estaban perplejos por esto cuando señalaron el ayuno y la oración de los discípulos de Juan, para reprender implícitamente a Cristo, quien estaba en un banquete (ver Luc. 5:29-35).
Esto se escribe teniendo muy en cuenta los tiempos en que vivimos, al borde mismo de la eternidad. Si alguna vez hubo una época cuando la seriedad y la sobriedad debieran caracterizar las vidas de los seguidores de Cristo, éste es el momento. En vista de la crisis que se avecina ¡cómo debiéramos "andar en santa y piadosa manera de vivir"! (2 Ped. 3:11).
Toda frivolidad y liviandad debiera ser puesta de lado, y la solemnidad debiera posesionarse
tdmev
lv03
CBAblado941
CBAblado942
CBAblado943
CBAblado944
CBAblado945