Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

c 1 Samuel 28:6-7

Aunque no se lo dice explícitamente, el hecho de que los filisteos pudieran pasar, por el valle, a Sunem indica que mientras Saúl había estado tan preocupado buscando a David, había sido muy remiso en proteger sus fronteras, y los filisteos se habían aprovechado de ese descuido. El anhelo vehemente de Saúl por exterminar a David, involuntariamente había abierto todo el país a las invasiones de los filisteos. Tal vez los invasores hicieron correrías por buena parte del territorio de Isacar, Zabulón y Aser. Desde la cumbre del monte Gilboa, Saúl dominaba el panorama del valle de Jezreel y del ejército adversario ubicado en la base de More, a unos 6 u 8 km de distancia. Quizá los exploradores israelitas habían intensificado la desesperación de Saúl al advertirle la presencia de David con las huestes filisteas, y temió que éste ahora se vengara (ver PP 731).

6.

Consultó Saúl a Jehová.

No hay discrepancia entre esta declaración y la de 1 Crón. 10: 14, donde se afirma que Saúl no consultó a Jehová. Con frecuencia las palabras hebreas son más abarcantes que las nuestras en su significado. La palabra "consultar" puede incluir -como en 1 Crón. 10: 14- todo el proceso de (1) pedir información, (2) recibir una respuesta, (3) actuar de acuerdo con la respuesta. En el versículo que ahora consideramos, Saúl no efectuó esta clase de consulta. La palabra "consultó" se usa en un sentido más restringido. Saúl trató de conseguir información de Dios, pero el Señor no le contestó.

No le respondió.

El Señor nunca rechaza a ninguna alma que viene a él con sinceridad y humildad. La respuesta quizá no venga en la forma o en el momento esperados, pero Dios toma nota de la petición y hace lo que más conviene dentro de las circunstancias. Las súplicas frenéticas de Saúl llegaron al oído divino, pero en vista de la situación Dios decidió no dar la información que pedía el rey. Deliberadamente Saúl había rehusado esperar el consejo de Dios en Gilgal (cap. 13: 8-14) o aceptar cualquier mensaje contrario a sus ideas como monarca. Había tenido acceso al tabernáculo en Nob, pero había asesinado a los sacerdotes. Puesto que Saúl voluntariamente había elegido hacer lo que le placía, Dios permitió que cosechara los frutos de esa 586 siembra. Si se hubiese arrepentido y hubiera sido sumiso, Dios podría haber convertido sus faltas en peldaños para el éxito. La experiencia de Saúl ilustra la verdad: "Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gál. 6: 7; cf. 5T 119).

El texto parece indicar que en su desesperación Saúl apresuradamente trató de consultar por medio de sueños, los Urim y los profetas, pero la respuesta de los tres fue el silencio. Puesto que el efod estaba en poder de Abiatar, algunos piensan que Saúl mandó que se hiciera otro.

7.

Buscadme una mujer.

En su insensato apresuramiento Saúl recurrió a la fuente de información que él mismo había condenado (vers. 3). El hombre que una vez estuvo lleno de celo espiritual, ahora se entregó a la superstición pagana de invocar los supuestos espíritus de los difuntos en procura de ayuda.

Que tenga espíritu de adivinación.

Heb. ba'alath-'ob. Ba'alath significa "señora". 'Ob corresponde con "nigromante" (BJ), o "médium" en lenguaje moderno (ver com. Lev. 19: 31). La palabra también significa