c 1 Samuel 27:12
abandonó a David en su hora de desaliento. David tenía un firme propósito y un sincero deseo de cooperar plenamente con el programa de Dios. Este proceder lo indujo a reconocer sus pecados y a tratar inmediatamente de remediar sus errores.
David cometió su primer error al abandonar a Judá. Al pecado de desamparar a sus compatriotas sin permiso divino, añadió el segundo: la duplicidad. Si David hubiera permanecido en Judá, Dios podría haberlo liberado como lo había hecho previamente.
Cuando Israel fue a Gilboa para hacer frente al ataque de los filisteos (cap. 28: 4), David podría haber sido usado por el Señor para alcanzar una victoria tal que hubiera ganado la aclamación popular de todo el país. En tanto que Saúl había cometido una grave falta al procurar matar a David, éste cometió un error casi fatal al abandonar su propia tierra sin un claro consejo de Dios.
COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
1-12 PP 729, 730
1, 2 PP 728
3, 5, 6, 12 PP 729
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COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA
1 Samuel. Capítulo 28
1 Aquis confía en David.
3 Saúl, quien ha eliminado a los encantadores y adivinos,
4 temeroso de haber sido abandonado por Dios,
7 busca a una adivina.
9 La adivina, animada por Saúl, invoca el espíritu de Samuel.
15 Saúl se desmaya al escuchar las noticias de su ruina.
21 La mujer y sus siervos lo alimentan y le hacen recobrar las fuerzas.
1
ACONTECIÓ en aquellos días, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Ten entendido que has de salir conmigo a campaña, tú y tus hombres.
2
Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituiré guarda de mi persona durante toda mi vida.
3
Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en 583 Ramá su ciudad. Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos.
4
Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y acamparon en Gilboa.
5
Y cuando vio Saúl el campamento de los fílisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.
6
Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.
7
Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.
8
Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere.
9
Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir?