c 1 Samuel 28:2-4
la fuerza expedicionaria que marcharía hacia el norte después de unos pocos días. 584
ÚLTIMA BATALLA DE SAÚL CONTRA LOS FILISTEOS
585
2.
Tú sabrás.
David mismo no estaba seguro en cuanto a la forma de evitar la lucha una vez que se vieran envueltos realmente en la batalla. En su fuero interno no pensaba levantar su espada contra su propia nación; sin embargo, debido a su anterior relación con Aquis, creía que no podía rehusarse a acompañarlo a la batalla. Otra vez le pareció que estaba obligado a recurrir a duplicidades. Su ambigua respuesta era muy parecida a los oráculos de los dioses.
Cualquiera fuera el resultado de los acontecimientos, el oráculo sería correcto. Sin embargo, su respuesta fue comprendida por Aquis como una promesa de ayuda, y a cambio le prometió a David una recompensa grande y atrayente (ver PP 730).
3.
Samuel.
Es evidente que ya hacía un tiempo que Samuel estaba muerto (cap. 25: 1). Este versículo parece ser un paréntesis para introducir el tema principal del capítulo: la visita de Saúl a la mujer de Endor.
Había arrojado.
El relato no da ninguna indicación para señalar en qué período de su reinado Saúl erradicó la nigromancia en el país. Algunos piensan que tal vez fue en los comienzos, pero otros sugieren que esta medida fue tomada cuando Saúl se encontró poseído por un mal espíritu, y que así esperaba liberarse de la causa de todas sus dificultades. El espiritismo era común entre las naciones circunvecinas, pero a Israel se le había prohibido practicarlo (Deut. 18: 9-14). Ver PP 732, 733.
4.
Sunem.
Ahora Sôlem, a unos 5 km al noreste de Jezreel, en la base meridional del collado de More, al otro lado del valle que está frente al monte de Gilboa. Este valle, llamado Jezreel o Esdraelón, era una planicie fértil y bien regada a la que fácilmente se llegaba desde la llanura costera por el paso de Meguido. El valle corre hacia el sudeste, corta las montañas centrales y desciende hacia el este al valle del Jordán, en Bet-seán. El collado de More y el monte Gilboa se levantan en el extremo oriental de la amplia llanura de Esdraelón, y forman una cuenca para esa parte de Palestina. Toda el agua que queda al este se vierte en el Jordán; toda la del oeste fluye al río Cisón, y de allí al mar Mediterráneo. El gran valle que está entre estas dos montañas y que forma algo así como una extensión inferior de Esdraelón, es el valle de Jezreel, que vierte sus aguas en el río Jalud, el cual sigue su curso y pasa por Bet-seán en su camino al Jordán.