Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

familias. Algunos comentadores han identificado a los ceneos como descendientes de Cenez, nieto de Esaú por la línea de Elifaz, pero no se conoce su origen con certidumbre (ver com. Gén. 15: 19). Los madianitas, y por eso también probablemente los ceneos, eran descendientes de Abrahán, por su esposa Cetura (ver com. Exo. 2: 16). Los amalecitas eran descendientes de Esaú (ver com. Gén. 36: 12) y por lo tanto consanguíneos tanto de los ceneos como de los israelitas. Algunos de los ceneos, o madianitas, acompañaron a los hijos de Israel a la tierra prometida (ver com. Núm. 10: 29-32) y recibieron allí una heredad entre el pueblo de Judá (Juec. 1: 16), y mucho más al Norte en Neftalí (Juec. 4: 10, 11). Podría ser que los ceneos aludidos aquí hubieran sido descendientes de los que se habían establecido en la parte meridional de Judá, vecina al territorio amalecita, y se hubieran emparentado, por vínculos matrimoniales, con los amalecitas (ver 1 Sam. 27: 10).

c 1 Samuel 15:7-9

7.

Havila.

Se desconoce la ubicación de Havila. Algunos eruditos piensan que se refiere a una "tierra de arenas"; otros, a "dunas arenosas". Desde el río de Egipto (ver com. Núm. 34: 5), la frontera sudoeste de Judá, que limita al oeste con Egipto, en la actualidad es tan sólo un estéril arenal. La palabra shur significa "muro". Se piensa que se refiere al muro de fortalezas edificadas por los reyes egipcios a lo largo de su frontera oriental, desde el mar Rojo hasta el Mediterráneo, para protegerse contra las invasiones de los asiáticos (ver com. Exo. 2: 15; 13: 20; 14: 2). El desierto justo al este de Egipto es llamado "el desierto de Shur" (ver Com. Gén. 16: 7; 25: 18; Exo. 15: 22). Puesto que los amalecitas todavía habitaban en el mismo distrito meridional en los días de David (1 Sam. 30), es probable que el rey Agag residiera en la "ciudad de Amalec" (cap. 15: 5) y que el ejército de Saúl hubiera destruido ese lugar y esparcido a los amalecitas hasta muy lejos en el desierto de Shur. Esta incursión contra los amalecitas probablemente fue muy parecida a las de ellos contra Israel, antes y después de los días de Saúl (Juec. 6: 3-5; 10: 1 2; 1 Sam. 30:1-18). Es evidente que Saúl se contentó con una campaña incompleta. Había capturado a Agag, y en la antigüedad, cuando se aprisionaba a un rey, parece que se consideraba que su país quedaba subyugado (ver Jos. 12: 7-24).

8.

Agag.

Quizá signifique "llameante" o "violento". Es posible, aunque no es de ninguna manera seguro, que fuera un título que se arrogaban los reyes amalecitas, similar al de Faraón entre los egipcios. De acuerdo con Josefo (Antigüedades xi. 6. 5), Amán agagueo 523 descendía de Agag amalecita a través de 16 generaciones (ver com. Est. 3: 1).

Mató a filo de espada.

Es decir a los amalecitas que vivían en las proximidades del lugar del ataque de Saúl. Los amalecitas estaban esparcidos en una amplia zona de la península del Sinaí, el Neguev y el norte de Arabia (ver com. Gén. 36: 12). No hubiera sido posible que Saúl derrotara a todos los amalecitas en esta corta expedición. Es evidente que no lo hizo porque después David realizó otras campañas contra ellos (1 Sam. 27: 8; 30: 1-20; 2 Sam. 8: 12). Tan sólo en el tiempo de Ezequías fueron finalmente exterminados (1 Crón. 4: 42, 43).

9.