Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

c 1 Samuel 29:10

sentimientos, pronto descubrió que las semillas del interés propio habían producido una cosecha de fingimiento y falsedad. Pero David reconoció su error, y de todo corazón procuró seguir la norma divina. Este proceder hizo que Dios pudiera amoldar las circunstancias para liberar a David, aunque la dificultad en que éste se hallaba fuera un resultado de sus propias faltas.

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

1-11 PP 746, 747

3-10 PP 747 592

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COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA

1 Samuel. Capítulo 30

1 Los amalecitas incendian a Siclag.

4 David pide consejo a Dios y es animado a perseguirlos.

11 Un Egipcio salvado de la muerte lo conduce al lugar donde están los amalecitas y David recupera el botín.

22 David ordena que el botín se distribuya por partes iguales entre los soldados y los que guardan el bagaje.

26 Envía presentes a sus amigos.

1

CUANDO David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego.

2

Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino.

3

Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos.

4

Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.

5

Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas.

6

Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearle, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.

7

Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David.

8

Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.

9

Partió, pues, David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos.

10

Y David siguió adelante con cuatrocientos hombres; porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor.

11

Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua.

12

Le dieron también un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y