Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

joven guerrero, la compañía y leal apoyo 517 de su escudero, el confiado descuido de los centinelas que estaban en el risco, la sincronización exacta para el asalto, el pánico provocado por el ataque sorpresivo, el terremoto, la derrota de una hueste confusa, la liberación de los esclavos que, debido al estímulo de la hazaña de Jonatán, se sintieron libres para volverse contra sus opresores, y el regreso de un rey y su ejército, antes indeciblemente humillado por sus enemigos. Ahora todos parecían ansiosos de demostrar su anhelo de completar la derrota del enemigo.

Bet-avén.

El nombre de Bet-avén quizá signifique "la casa de ídolos" o "la casa de la vacuidad". Se piensa que se refiere a una localidad del distrito septentrional de Micmas y al este de Bet-el.

La ruta principal de los filisteos estaba al oeste, hacia su tierra natal, pero su confusión evidentemente fue tan grande que huyeron en todas direcciones.

c 1 Samuel 14:24-29

24.

Saúl había juramentado al pueblo.

Evidentemente Saúl estaba tratando de "quedar bien", porque ya no pensaba en que la victoria fuera del Señor (ver cap. 11: 13), sino sólo en que él pudiera vengarse de sus enemigos. Este es el segundo caso, en el mismo día, cuando no buscó el consejo del Señor e impuso su propia voluntad al pueblo, como lo había hecho antes con el sacerdote (cap. 14: 19). Quizá todavía estaba íntimamente dolido por el reproche de Samuel en Gilgal. La presencia del sacerdote Ahías (vers. 3) como consejero implica que el profeta había vuelto a Ramá en vez de permanecer con Saúl en Gabaa (cap. 13: 15).

Jonatán fue tan cuidadoso en prestar atención a la orden de Dios como descuidado su padre. La actitud de Jonatán probablemente obedecía, en buena medida, a la influencia de Samuel.

Posiblemente un mensaje animador anterior de Samuel inspiraba a Jonatán para que ahora se atreviera a realizar esta audaz hazaña. Así como Saúl había sido advertido de lo que sucedería en Gilgal meses antes de que eso aconteciera (caps. 10: 8; 13: 8), un mensaje similar de Samuel puede haber preparado al hijo de Saúl para que realizara su parte en los sucesos de este día memorable. Sin que importe lo que eso hubiera sido, Jonatán era humilde como su padre lo fue al principio, por lo que esperó la dirección divina, la siguió y estuvo dispuesto a atribuir a Dios los resultados (cap. 14: 10, 12). La orden arbitraria y apresurada de Saúl para que hubiera un día de ayuno contrasta muchísimo con la fiel docilidad del pueblo ante las instrucciones recibidas, que no tomaban en cuenta los deseos y las necesidades personales.

Parecía que Saúl había perdido para siempre la humildad, y en su lugar aparecieron un falso celo, un orgullo secreto y un abuso de autoridad que habían de madurar a través de los años hasta llevarlo al suicidio. Como Judas, Saúl anduvo bien por un tiempo. Si hubiera muerto antes de convocar a Israel en Gilgal, habría sido considerado como digno del lugar más encumbrado en la lista de honor real. Ahora había traicionado su sagrado cometido. Sin embargo, se le permitió que continuara viviendo para que pudiera ver el fruto del egoísmo y la perversidad.

29.

Mi padre ha turbado.

Al conocer la precipitada orden de su padre, inmediatamente Jonatán reconoció la desventaja que eso imponía sobre el ejército, y no vaciló en hacer saber al pueblo que no estaba de acuerdo con tales restricciones. Esto es interesantísimo en vista de las repetidas