Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

Esta es la primera mención de un hombre que iba a figurar mucho en la vida de David.

Puesto que Saúl se volvió no sólo contra los sacerdotes sino también contra los profetas -de los cuales Samuel era el principal-, era de esperarse que el rey hubiera perdido el favor de todos los que eran verdaderamente religiosos. Quizá fue Samuel quien envió a Gad para que se relacionara con David. El futuro rey de Israel se beneficiaría mucho con la presencia de un vidente divinamente inspirado. Mientras vivió David, Gad fue su vidente (2 Sam. 24: 11-19). Junto con Natán el profeta, Gad fue el recopilador de la biografía de David (1 Crón. 29: 29). Puesto que sobrevivió a su rey y amigo de toda la vida, lo natural es que comenzara a relacionarse con David cuando todavía Gad era 561 joven. Aunque no se consigna, es probable que Gad hubiera visitado a David mientras éste estaba en Adulam y que lo acompañara a Moab más bien que haber ido a encontrarlo en Mizpa. Sólo tratando de reunir los fragmentos de informaciones acerca de David, de diversas porciones de las Escrituras, se puede ver cuántos detalles -interesantes si tan sólo pudiéramos recuperarlos- se han omitido al presentar el relato de la ayuda providencial de Dios prodigada a sus hijos.

Lo que Dios hizo por David al proporcionarle dirección profética, lo había hecho por Saúl.

Estas dos vidas se colocan en contraste y demuestran que Dios no hace acepción de personas. Los que no alcanzan la norma divina, fracasan no porque el Señor no les haya puesto a su disposición todo lo necesario para el verdadero éxito, sino porque rechazan persistentemente el plan del cielo.

No te estés.

David no debía quedar en Moab. Se lo necesitaba en Judá. Las fuerzas de Saúl parecían ineficaces contra las continuas incursiones de los filisteos (1 Sam. 23: 1, 27; 1 Crón. 11: 15) y las condiciones eran inestables. El relato de Nabal implica que los pastores necesitaban protección armada (1 Sam. 25: 15, 16, 21). El odio que Saúl sentía por David no era una razón para que éste huyera a un país extranjero. Dios, que lo había protegido tantas veces en el pasado, no lo abandonaría, sino que encauzaría los acontecimientos para que, mediante penalidades y sufrimientos, recibiera la preparación necesaria para el liderazgo futuro.

La disciplina del sufrimiento fue eficaz aun en la vida de Jesús. El Capitán de nuestra salvación fue perfeccionado "por aflicciones" (Heb. 2: 10). David, al volver para estar en medio de todos los que tenían dificultades en Judá, debía comportarse de manera que diera ánimo a todos los que lo rodeaban. Hoy en día Dios anhela demostrar la lealtad de sus hijos en toda suerte de ambientes; no desea que se retiren cuando las circunstancias se hacen difíciles. Quiere que sus seguidores demuestren la belleza de la religión cristiana y revelen su inmensa superioridad sobre el servicio del yo y de Satanás.

Haret.

Quizá la moderna Kharâs, al noroeste de Hebrón, en el límite del distrito montañoso; pero su identificación es incierta todavía.

c 1 Samuel 22:6

6.

Se sabía de David.

Algunos comentadores toman el relato del resto de este capítulo como una ilustración de la forma en que a veces el texto hebreo se aparta de una sucesión cronológica estricta de los acontecimientos, a fin de llevar un pensamiento hasta su conclusión antes de tratar otro. Una interpretación tal de este pasaje supone que la acusación de Doeg contra el sacerdote Ahimelec y la matanza de Nob, siguieron inmediatamente al descubrimiento de la primera huida de David, pero que la narración continúa con el relato acerca de David y sus hombres,