Cueva de Adulam.
Según Josefo (Antigüedades vi. 12. 3) se trata de una cueva próxima a la ciudad de Adulam.
Adulam se ha identificado con Khirbet esh-Sheikh Madhkûr, a 26 km al sudoeste de Jerusalén, en la bajada occidental de las montañas de Judá, donde descienden hacia la Sefela. El pueblo está en el extremo occidental del valle de Ela, donde David hizo frente al gigante filisteo. En esas colinas hay muchas cavernas, algunas de las cuales son muy grandes. Las formaciones de piedra arenisca son tan suaves que las paredes se pueden cortar con conchas. Ni el correr de los siglos ha borrado las marcas de esas conchas. Los pastores cuidaban sus rebaños en algunas de estas cavernas. Se afirma que los cristianos primitivos vivieron en algunas de ellas, pocos kilómetros al sur de Adulam, en el tiempo cuando la persecución los hizo huir de las ciudades de Palestina. Algunas de las cuevas contienen tumbas y criptas similares a las de las catacumbas de Roma. En Adulam era donde David estaba oculto cuando quiso beber del pozo de Belén. Tres de sus valientes, por traerle agua, arriesgaron la vida infiltrándose en las líneas de los filisteos que se habían apoderado del valle de Refaim, cerca de Jerusalén. Tan abrumado quedó David por su lealtad, que derramó el agua como una libación ante Jehová (2 Sam. 23: 13-17; 1 Crón. 11: 15-19). Este incidente ocurrió en el tiempo de la cosecha (2 Sam. 23: 13; cf. 1 Sam. 23: 1), en la primavera y principio del verano. Quizá David pasó el invierno en esa cueva.
De acuerdo con el sobrescrito del Salmo 57, David lo escribió mientras estaba en la cueva de Adulam. Recobrando la fe y el valor, entonces expresó su confianza en la liberación divina, aunque se encontraba "entre leones ... entre hijos de hombres" cuyos dientes eran como "lanzas y saetas, y su lengua espada aguda" (Sal. 57: 4). El cambio de su estado de ánimo quizá se debió a la presencia del profeta Gad, el cual -como algunos lo han sugerido- se unió con David y sus compañeros en la cueva (ver com. vers. 5).
c 1 Samuel 22:3-5
3.
Mizpa.
Literalmente, "atalaya". Las ruinas de estos "refugios" o fortalezas se han encontrado por todo el distrito montañoso de Moab. Se construían en las salientes de las cimas montañosas a corta distancia una de otra. Se apostaban observadores en esas fortalezas como para formar una cadena de comunicaciones. No se conoce el lugar exacto de esta Mizpa de Moab. Quizá fue una de las fortalezas de las colinas moabitas cerca de Kir. Parece que Kir, por lo menos en una época posterior, fue la capital de Moab (ver 2 Rey. 3: 25-27). Su nombre moderno es Kerak, población situada en las laderas del Wadi Kerak, en una eminencia particularmente apta para la defensa. A 22,4 km de Kir está el Wadi Hes~ -el arroyo que en la Biblia se llama Zered- que formaba la frontera septentrional de Edom. Saúl había guerreado contra Moab después de subir al trono (1 Sam. 14: 47). Por lo tanto, cualquiera que fuera proscrito por Saúl se refugiaba en esa región. Tal vez David también sintió la influencia del hecho de que Rut, su bisabuela, era moabita.
4.
Lugar fuerte.
Heb. metsudah, "una plaza fuerte", "un baluarte", de la raíz tsud que significa "perseguir".