Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

Me seas hombre valiente.

Aquí resaltan en agudo contraste dos personalidades diferentes: la astuta duplicidad de Saúl contra la sencillez y la recta conducta de David. Saúl no sólo estaba turbado por su conciencia, sino que secretamente también temía al pueblo, el cual amaba a David y le expresaba su lealtad en voz alta. Celoso por cada palabra de alabanza que se pronunciaba en favor del joven, Saúl recurrió a la duplicidad -el recurso favorito 544 de los egoístas-, la adulación manifiesta y la maquinación secreta. Parece que al principio David no se dio cuenta de las trampas que se le habían tendido. Aceptó tanto la promoción como el descenso de categoría con el mismo espíritu de la humildad dispuesta a cooperar. Siendo de corazón puro delante de Dios, sólo se preocupaba por el desempeño eficiente de cada tarea que se le asignaba, y se mantuvo sereno ante el peligro personal.

No será mi mano.

Saúl no estaba listo todavía para quitarle la vida a David directamente. Esperaba realizar su propósito indirectamente, a fin de evitar la mala voluntad del pueblo.

c 1 Samuel 18:18-21

18.

¿Quién soy yo?

Merab, la hija mayor de Saúl -el nombre de ella significa "aumento", "multiplicación" (ver Isa. 9: 6, 7)- evidentemente había sido prometida a David como parte de la recompensa por matar a Goliat (1 Sam. 17: 25), o con la esperanza de persuadirlo para que aceptara correr el riesgo de otros ataques contra los filisteos. La vacilación de David en casarse con Merab puede haberse debido a que no estaba en condiciones para dar la dote requerida.

19.

Fue dada.

Al principio, provocado por el rechazo de David, Saúl no pudo ocultar su creciente antipatía por el recién nombrado capitán. Entonces dio Merab a Adriel, que significa "mi ayuda es Dios", suponiendo que la palabra sea aramea.

Meholatita.

Abel-mehola, el lugar de nacimiento de Eliseo, era un pueblo que no estaba lejos de Bet-seán (1 Rey. 4: 12; 19: 16), quizá al este del Jordán en Tell el Maqlub, lugar anteriormente identificado con Jabes de Galaad (ver com. Juec. 7: 22). La duplicidad de Saúl debiera haber abierto los ojos de David, pero como todavía él consideraba que otros eran sinceros como él lo era, se sometió humildemente a que Saúl anulara el primer convenio matrimonial.

21.

Le sea por lazo.

Saúl urdió una trama para que, mediante su hija Mical, tuviera todavía una oportunidad para llevar a cabo su nefasto plan de destruir a David. Iba a pedir una dote de tal naturaleza, que con toda probabilidad realizara su propósito en una forma aun mejor que la que hubiera sido posible si le hubiese dado a Merab. Saúl quedó muy complacido, pero tenía que proceder con mucha cautela pues David no debía saber que Mical estaba enamorada de él.

Por segunda vez.