resultó en su pérdida (cap. 18: 6-9). Resultó evidente que sin Dios, Saúl era incapaz de afrontar a sus enemigos (cap. 14: 24; cf. 15: 23) y que eran de Dios las victorias pasadas por las cuales él había recibido la reputación.
c 1 Samuel 17:38-45
38.
Saúl … le armó de coraza.
Saúl estaba en un aprieto e hizo todo lo que pudo a fin de asegurar el éxito de David. Confió en su armadura; David confió en Dios (ver vers. 45).
39.
Probó a andar.
"Intentó David caminar" (BJ).
Nunca lo practiqué.
Saúl era un cobarde. Tenía una armadura, pero sabía que no podía afrontar a Goliat con su propia fuerza. Con prudencia ostensible primero rehusó permitir que David luchara, debido a su juventud. Luego dio otra prueba de su insensatez tratando de dar su propia armadura a David.
La cortés respuesta de David: "Nunca lo practiqué", es una evidencia de (1) su fe en otro equipo que había probado antes y (2) su confianza en experiencias pasadas al afrontar nuevas situaciones que surgían (ver 3JT 443). David atribuyó al poder de Dios la victoria aun sobre animales salvajes. El peligro había desarrollado en él un valor santificado, y su fidelidad en las cosas pequeñas lo había preparado eficazmente para que se le confiaran las mayores. Había demostrado ser un pastor digno de confianza cuando velaba por los rebaños de su padre. Ahora fue llamado a ser el paladín de la causa del rebaño de su Padre celestial (ver Eze. 34: 5, 23; 37: 24; Mat. 9: 36; 25: 33; Juan 10: 12, 13). El proceder que eligió estaba condicionado por sus propias convicciones espirituales antes que por el juicio no santificado de otros, sin tomar en cuenta su posición. ¡Cuánto depende uno de la pureza de motivos cuando emprende una empresa peligrosa! David no podía luchar con la armadura de Saúl; debía ser él mismo. El propósito de Dios es que cada persona se maneje con su propia armadura. Vemos a un hombre en la vida pública que sabe llevarse con la gente, y copiamos sus modales esperando tener éxito de esa forma. Pero Dios necesita hombres que sean ellos mismos, que aprendan de las experiencias de cada día lo que necesitan saber a fin de resolver los problemas del mañana. Gracias a Dios por quienes se atreven a usar los medios que Dios les ha provisto.
44.
Daré tu carne.
Quizá una forma común para desafiar a un combate (ver Apoc. 19: 17, 18).
45.
Tú vienes … yo vengo.
He aquí un claro contraste entre dos formas distintas de vida. Goliat representa la seguridad de la fortaleza personal, el orgullo de la exaltación propia, la vanidad de la aclamación popular, la indomable fiereza de la pasión humana. David manifiesta una tranquila confianza