Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

A veces las encinas viven muchísimo y alcanzan gran tamaño. Tales árboles servían como excelentes hitos. Los dioses ajenos de la casa de Jacob fueron enterrados debajo "de una encina que estaba junto a Siquem" (Gén. 35: 4). Débora, el ama de Rebeca, fue sepultada cerca de Betel "debajo de una encina" (Gén. 35: 8). En algún lugar, entre la tumba de Raquel y Gabaa, estaba este árbol que pertenecía a un hombre llamado Tabor, o estaba en un distrito de ese nombre.

c 1 Samuel 10:5-6

5.

Collado de Dios.

"Guibeá de Dios" (BJ). Literalmente, "Gabaa de Dios". Así como Gabaa (vers. 26) era el hogar de Saúl, "Gabaa de Dios" era probablemente la parte de la colina donde estaba el lugar alto y desde donde debía verse descender la compañía de los profetas.

La compañía de los profetas.

Resulta claro por el contexto que los profetas se estaban valiendo de la música sagrada y del canto para que resurgieran en su mente algunos actos providenciales de Dios. La palabra traducida "profetizando" significa literalmente "harán el papel de profeta". Cantaban con fervor alabanzas a Dios. Este parece haber sido uno de los métodos instituidos por Samuel como parte del programa de las escuelas que estableció para refinar y espiritualizar la mente de los alumnos (ver Ed 44).

6.

Profetizarás.

Es una inflexión verbal de naba', "actuar como portavoz de Dios". Aquí no se hace referencia a predecir acontecimientos futuros, sino a la expresión de la verdad divina en la forma de canto sagrado. La misma forma del verbo se emplea para describir a los falsos profetas de Baal que se sajaban a sí mismos, como si hubieran estado 495 poseídos por un mal espíritu (1 Rey. 18: 28, 29), aunque nadie podría sostener que un espíritu completamente diferente al de Saúl era el que poseía a esos profetas paganos. Pero estos "hijos de los profetas" cantaban alabanzas a Dios cuando Saúl los encontró y se les unió en ese canto. Las muchas pruebas de la providencia divina que Saúl halló en su sendero durante las últimas horas sin duda habían provocado una transformación que aunque fue transitoria demostró lo que Dios estaba ansioso de hacer para él si permanecía humilde y sumiso.

Serás mudado en otro hombre.

Hay oportunidades en la vida de los hombres cuando un cambio de las circunstancias o algún don divino los libera de limitaciones anteriores y se encuentran sometidos a un cambio tan rápido, nuevo y notable como cuando una mariposa sale de su capullo o un cacto que florece de noche de pronto comienza a desplegar su belleza exquisita y emana su maravilloso perfume, donde sólo unos pocos momentos antes no había nada que presagiara semejante transformación. Todo bien y don perfecto provienen de Dios (Sant. 1: 17). Bezaleel y Aholiab recibieron sabiduría y habilidad especiales para la obra del tabernáculo (Exo. 31: 26); casi de la noche a la mañana Moisés fue transformado de un tímido pastor de ovejas en un emancipador que se presentó intrépidamente delante del rey.

Así también Gedeón fue convertido en un hombre muy valiente, capaz de conducir un ejército a la victoria, no por su propia sabiduría y habilidad, sino por inspiración de Dios. El egocéntrico y farisaico Pedro también fue transformado en un intrépido dirigente de la iglesia primitiva. Tales cambios se efectúan cuando el Espíritu de Dios imparte a los hombres una visión de nuevas