Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

correspondía hacer.

c 1 Samuel 6:3:7

3.

No la enviéis vacía.

La respuesta de los sacerdotes y adivinos no sólo fue que se devolviera el arca, sino que se lo hiciera de tal forma que apaciguara al ofendido Dios de Israel y que se demostrara que él había refrenado la plaga. El primer requisito fue una ofrenda expiatoria de cinco tumores de oro y cinco ratones de oro. Entre las naciones paganas existía la práctica de tratar de aplacar la ira de sus dioses mediante ofrendas votivas que tomaban la forma de los males de los que procuraban liberarse. Cuán diferente era esto de las instrucciones dadas a Israel acerca de las ofrendas expiatorias. Si alguien pecaba "por yerro en las cosas santas de Jehová" debía llevar al sacerdote un carnero sin defecto de los rebaños (Lev. 5: 14-19).

Además de esto se compensaba plenamente con dinero cualquier perjuicio cometido, lo que incluía no sólo pagar el valor de lo defraudado sino también una multa de una quinta parte del valor del artículo.

5.

Daréis gloria.

Es decir, reconocer el poder de Dios para quitar esas plagas, cualquiera fuera su causa, y buscar la curación divina. No todos estuvieron de acuerdo con el consejo de los sacerdotes.

Su religión pagana era de temor servil y egoísta. Los filisteos eran leales a Dagón y, sin embargo, temían al Dios de Israel debido a los sucesos recientes y estaban perplejos en cuanto a la forma de salir de sus dificultades. Querían desprenderse del arca, y sin embargo el orgullo les agitaba el corazón debido a su captura. Dar gloria a Dios habría sido una falta de respeto a Dagón. Estaban todavía menos dispuestos a renunciar a su forma de culto, como le sucedió a Nabucodonosor, siglos más tarde, cuando se convenció del poder- superior del Creador. Antes de llegar a esta consulta Final, habían probado varios recursos, tales como el envío del arca de una ciudad a otra.

6.

Endurecéis vuestro corazón.

Los adivinos creyeron conveniente advertir al pueblo que no se rebelara contra el Señor como lo habían hecho los egipcios, puesto que una continua resistencia contra la voluntad de Dios tan sólo provocaría mayores sufrimientos para ellos y para otros. Aunque al principio no estuvo dispuestos a escuchar, después de semanas de sufrimientos el pueblo se sintió constreñido a aceptar el consejo de los magos. Con frecuencia la convicción se impone sobre los más reacios. Del mismo modo como el Espíritu Santo habló mediante Balaam, también 477 dio a los Filisteos un sabio consejo aun por medio de sus adivinos.

Dios siempre habla a los hombres mediante formas y medios que les son comprensibles. Los acontecimientos posteriores demostraron que Dios trató a los filisteos de acuerdo con la luz que tenían (ver 2 Cor. 8: 12).

7.

Un carro nuevo.

La primera parte del vers. 7 dice literalmente: "Ahora, tomaos y haceos un nuevo carro, y dos