Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

c 1 Samuel 31:2-4

Los de Israel huyeron.

Pareciera que los ejércitos de Israel hubieran tenido la ventaja táctica de estar en el monte de Gilboa. Desde el punto de vista militar, era difícil que los filisteos cruzaran el río Jalud y ascendieran luchando el monte de Gilboa. Sin embargo, cayó Israel. La apostasía de Saúl, que buscó la ayuda de una adivina, había precipitado el desastre. Se había prevenido a los israelitas que cuando rehusaran los estatutos y el pacto de Jehová, huirían sin que hubiera quien los persiguiese (Lev. 26: 17).

Cayeron muertos.

O "cayeron heridos". El significado básico del verbo hebreo jalal, del cual se deriva el participio aquí traducido "muertos", es "atravesar". Puede significar herir mortalmente o tan sólo herir sin provocar la muerte inmediata, como es su significado en el vers. 3.

2.

Siguiendo.

"Apretaron de cerca" (BJ). La desastrosa derrota enseñó a los israelitas que era una necedad amoldarse a las costumbres del mundo para pedir un rey. Cuando ese rey se volvió un tirano, toda la nación participó de sus errores y compartió con él la responsabilidad de su pecado.

Mataron a Jonatán.

Espontáneamente surge la pregunta: ¿Porqué permitió el Señor que Jonatán muriera con su padre cuando su proceder era totalmente opuesto al de él?

Siendo él piadoso, habiendo repudiado la conducta de su padre y estando en armonía con David para obedecer las indicaciones providenciales del Señor, ¿no podía habérsele prolongado la vida? ¿No podía haber muerto Is-boset en su lugar, en vez de sobrevivir para seguir en las pisadas de su padre Saúl? Esta es una pregunta que la capacidad humana no puede responder (ver CS 51). Los registros de la historia sagrada revelan que la persecución y la muerte han sido la suerte de los justos en todos los siglos. Debido a las complicaciones del gran conflicto entre el bien y el mal, a Satanás debe dársele una oportunidad de afligir a los justos. Pero el consuelo del cristiano es que aunque el adversario puede destruir el cuerpo, no puede destruir el alma (Mat. 10: 28). Una vez que se ha decidido definitivamente la relación del alma con Dios, la continuación o terminación de la vida actual no es de importancia capital. Podemos "magnificar" a Cristo "por vida o por muerte" (Fil. 1: 20- 23).

3.

Le alcanzaron.

Literalmente, "le hallaron". "Fue herido" (BJ). Los filisteos comprendieron la ventaja de matar al rey de Israel. Quizá un destacamento especializado recibió la orden de perseguir a Saúl.

Así también procedieron los sirios en su batalla contra Acab y Josafat (2 Crón. 18: 28- 34).

4.

Me escarnezcan.

Saúl temía que los filisteos lo trataran en la misma forma en que habían tratado a Sansón.

Saúl no había demostrado esa preocupación por David, sino que una vez hizo toda una