Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

c 1 Samuel 20:28-41

28.

Le dejase ir.

Ver com. vers. 6.

30.

La perversa y rebelde.

Se ha sugerido que al omitir la palabra "mujer", y al usar en hebreo los dos adjetivos en el género femenino, Saúl añadía insulto sobre insulto al rehusar proferir la palabra "mujer" o "madre". Estaba tan enojado que sólo empleó los calificativos. Una de las peores ofensas a que se recurre en el Oriente es expresar insultos dirigidos a la madre de alguien.

31.

Ni tú estarás firme.

Saúl tenía el propósito de afianzar su dinastía a cualquier precio, usando medios correctos o erróneos. Con este proceder, el rey de Israel estaba siguiendo el ejemplo de los reyes vecinos que se mantenían por la fuerza en el trono y luchaban hasta morir por mantener sus dinastías. Saúl rehusaba reconocer a Dios como el gobernante supremo de Israel.

34.

Dolor a causa de David.

Esta experiencia fue una desilusión que sacudió a Jonatán. Le era sumamente penoso su manifiesto rompimiento con su padre. Su decisión de compartir la suerte del "hijo de Isaí" estaba siendo puesta a prueba, pero rehusó apartarse de lo correcto. Al igual que Moisés, que dio la espalda al trono de Egipto, Jonatán eligió "antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado" (Heb. 11: 25). Conocía por experiencia la verdad que más tarde presentó Cristo: "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí" (Mat. 10: 37).

35.

Un muchacho pequeño.

Al hacerse acompañar por el "muchacho" y llevar arco y saetas, Jonatán ocultaba el propósito de su salida al campo. Sólo podía suponerse que salía de caza o para tirar al blanco.

38.

Date prisa.

Compárese con el vers. 22. Estas palabras fueron añadidas para que David quedara impresionado con la suma gravedad de la situación.

41.

David lloró más.