Subían por la cuesta.
Naturalmente, las asnas no estaban en los pueblos. Saúl y su siervo las buscaban en los campos, donde la gente tenía sus huertos, o en los distritos rurales.
c 1 Samuel 9:14-20
14.
Venía hacia ellos.
Posiblemente, "venía a llamarlos". Esta traducción también es posible de acuerdo con el texto hebreo y también con el contexto.
16.
Yo enviaré.
Esto da la razón del vers. 14. Un estudio cuidadoso de los versículos precedentes indica que Saúl no estaba seguro de que fuera adecuado ir hasta el vidente sin un presente, y que el siervo necesitó persuadirlo antes de que consintiera en ir a la ciudad. Esto ilustra la conducción del Espíritu Santo, que pone a los que están perplejos en relación con los que pueden ayudarlos. En una forma similar la Providencia guió a Rut hasta el campo de Booz (Rut 2: 3) y a Felipe hasta el eunuco que iba de Jerusalén a Etiopía (Hech. 8: 26-29). Es un privilegio sagrado estar tan plenamente entregados a la dirección del Espíritu Santo que él pueda guiarnos -así como guió a Samuel- hasta las almas que necesitan nuestra ayuda.
18.
En medio de la puerta.
Habiendo ya sido instruido por el Señor, y recordando el momento del día en que recibió el mensaje, quizá Samuel se puso en marcha para buscar al joven de quien le había hablado el Señor. Los dos se encontraron "en medio de la puerta", el lugar donde se sentaban los ancianos y daban consejos, o ayudaban a los forasteros para que se orientaran. Aquí Samuel podía conseguir información acerca de cualquier forastero que pudiera haber llegado al pueblo. La sincronización fue exacta. Antes de que hablara Saúl, Samuel sabía que él era el hombre de quien le había hablado el Señor el día anterior (vers. 17). ¡Qué emoción debe haber experimentado Samuel al comprender que lo guiaba Dios, a quien había servido fielmente por tantos años! ¿Hay alguna razón para que uno no pueda experimentar esa misma emoción hoy día, si se entrega a Dios tan completamente como lo hizo Samuel? Los vers. 18 y 19 quizá son una explicación detallada del vers. 14.
20.
Se han hallado.
Samuel declaró que las asnas habían estado perdidas durante tres días, literalmente "hoy, tres días". Antes de comunicarle a Saúl su elevada vocación, Samuel hizo que se tranquilizara en cuanto a los propósitos prácticos de su visita. Cristo siempre alivió las necesidades físicas de sus oyentes tanto como sus anhelos espirituales. Precisamente, el que se interesara en el bienestar fisico de ellos influyó mucho para que escucharan mientras atendía sus necesidades espirituales. De esa manera, la información de que las asnas se habían encontrado influyó mucho para convencer a Saúl del origen divino del mensaje de Samuel acerca del reino.