Dios.
COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA
c 1 Samuel 9:1-3
1.
Cis.
De acuerdo con Gesenio, la palabra transliterada Cis proviene de qosh, "tender un lazo", o "armar una trampa" (ver Isa. 29: 21). 490 Una palabra árabe parecida significa "ser doblado como un arco". Si se da a Cis el significado de "arco", entonces Quisi (1 Crón. 6: 44) significaría "mi arco" (ver también el nombre Elcos en Nah. 1: 1, de 'elqoshi, "Dios es mi arco"). A veces el nombre se combinaba con el de la Deidad, como Cusaías, "el arco de Dios" (1 Crón. 15: 17). El padre de Cis fue Abiel, "Dios es mi padre", y el de su abuelo fue Zeror, "unido junto". La misma raíz verbal se emplea en 1 Sam. 25: 29-31, donde Abigail le ruega a David que perdone las ofensas que le infirió Nabal. El padre de Zeror fue Becorat, de bekor, "primogénito", y el nombre de su abuelo Afía, de significado dudoso. De esa manera se rastrea la ascendencia de Saúl por más de un siglo.
Hijo de Abiel.
Ver com. cap. 14: 50.
2.
Saúl.
Heb. sha'ul, del verbo sha'al, "pedir", "requerir". Uno de los reyes de Edom también se llamaba Saúl (Gén. 36: 37, 38). Si se piensa en Cis como "el arco de Dios" (ver com. 1 Sam. 9: 1) por liberar a Israel de manos de las naciones circunvecinas, también debe haber dardos para la aljaba divina. Zacarías habla de Judá como arco de Dios y de Efraín como su flecha.
Sion es "como espada de valiente" (Zac. 9: 13).
Saúl, que "de los hombros arriba aventajaba a todos" (BJ), tenía un porte regio que le ganaba el favor de la multitud. ¿Qué mejor lección podía dar Dios a los que deseaban ser como las naciones que los rodeaban que elegirles un rey que fuera apreciado de acuerdo con las normas humanas? De igual modo los discípulos de Jesús consideraron a Judas como un líder porque desconocían las tinieblas que le envolvían el corazón. ¿No es tiempo para que el pueblo de Dios de hoy día pida ese colirio celestial que lo capacite para discernir siempre con claridad las cualidades del verdadero liderazgo?
3.
Las asnas.
Con frecuencia, ¡de qué incidentes aparentemente baladíes depende el destino de las razas y de los pueblos! Saúl partió para buscar las asnas perdidas, sin soñar que le había llegado el día en que asumiría las responsabilidades de un reino. Los acontecimientos posteriores demostraron que estaba mal preparado para la tarea a la cual lo llamó Dios. Pocas personas están preparadas para un liderazgo tal. Moisés tampoco estaba plenamente preparado para dirigir ni siquiera cuando se encontró con Dios en la zarza ardiente. Pero el factor que anima cuando Dios llama a alguien para dirigir, es que él toma a los hombres tales como los encuentra, con el propósito de prepararlos mientras se ocupan de la obra. Todo lo que espera de cualquier ser humano es que haga "justicia", ame "misericordia" y se humille ante su "Dios" (Miq. 6: 8). El pasaje dice literalmente: "Humillarse uno mismo para caminar con Dios". Así lo hizo Pedro, pero Judas no; lo hizo David, pero no Saúl. Si alguien fracasa, no es