Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

abandonaba su idolatría y rehusaba servir a los dioses filisteos, esto se interpretaría como el equivalente de una rebelión contra la supremacía filistea, y por supuesto significaría guerra.

Pero Samuel tenía confianza en las promesas de Dios y prosiguió inspirando esperanza en un pueblo desdichado.

c 1 Samuel 7:4-6

4.

A los baales y a Astarot.

Ver com. Juec. 2: 11, 13.

Sirvieron sólo a Jehová.

Los israelitas habían estado sometidos a los filisteos durante 40 años en los días de Samuel y Elí, y después de la muerte de Elí claudicaron entre dos opiniones durante otros 20 años. El pueblo arrepentido difícilmente sabía qué paso dar, pues había estado demasiado tiempo bajo el poder de la idolatría. El arca había desaparecido del tabernáculo y se había interrumpido el servicio del santuario (ver PP 660). No había fiestas anuales en las que los adoradores pudieran recibir instrucciones. Prácticamente había surgido una generación nueva desde que fue tomada el arca. El pueblo de Israel era como ovejas extraviadas en la ladera de una montaña. Se daba cuenta de que estaba perdido, pero no sabía cómo volver al redil. Anticipando el tiempo cuando su pueblo desearía apartarse de sus malos caminos, Dios preparó a un fiel pastor que buscaría a los perdidos para llevarlos de vuelta al aprisco. Tal como Dios lo había previsto, en su ansiedad Israel se volvió a Samuel.

Uno de los mayores motivos de ánimo que tiene el cristiano es la seguridad de que Dios siempre está preparado, cualesquiera sean las circunstancias. Para Aquel que conoce el fin desde el principio no hay ni prisa ni pausa. ¿Qué le habría sucedido a Israel en ese tiempo si no hubiese existido Samuel? ¿Qué le habría sucedido a Israel en Egipto si no hubiese existido Moisés? ¿Cómo habría sido instruido Nabucodonosor en los caminos de Dios si no hubiese existido Daniel? A través de la historia, siempre que una crisis ha demandado acción, ha estado listo un dirigente bien preparado para la tarea. Esto no significa que el dirigente siempre fuera todo lo que podría haber deseado el Señor. Muchos son llamados pero pocos son escogidos porque, a semejanza de Sansón, muchos rehúsan tener en cuenta las instrucciones que Dios les envía. Ciertamente, Jeremías estuvo bien preparado para una obra especial, y cumplió bien su papel. Sin embargo, Israel sufrió terriblemente porque el rey Joacim rehusó prestar atención al consejo que le daba este profeta. Tanto para las naciones como para los individuos, la gran pregunta en el día del juicio será: "¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella?" (Isa. 5: 4).

5.

Mizpa.

Esta palabra significa "punto para observar". En hebreo, mitspeh era una "atalaya", y así se traduce en Isa. 21: 8. Durante años se pensó -y todavía algunos opinan de esa manera- que la Mizpa de Samuel es la moderna Nebí Samwîl, a 8 km al noroeste de Jerusalén, pero no ha sido posible realizar excavaciones allí debido a que una tumba ubicada en este lugar es sagrada para los árabes como sitio tradicional de la sepultura de Samuel. Sin embargo, las excavaciones favorecen la identificación de Mizpa con la moderna Tell en Natsbeh, a 12,2 km al norte de Jerusalén en el camino principal a Samaria.

6.