Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

sobrenatural, cuando llevaron de vuelta el arca a Judá. Todavía habían de ser testigos del poder represor de Dios al detener la epidemia y al curarlos. Aunque habían visto maravillas ese día, ¡volvieron a sus dioses!

18.

La gran piedra.

Puesto que los vers. 14 y 15 se refieren a la gran "piedra" en la cual se colocó el arca, y puesto que los vers. 17 y 18 tratan de los recordativos de ese acontecimiento, resulta evidente que la piedra del campo de Josué se menciona tan sólo en relación con esos otros recordativos que contribuían a exaltar a Dios.

19.

Mirado dentro.

Tanto el toque como la inspección ocular irreverentes iban a recibir un serio castigo (ver Núm. 4: 20). A Moisés se le negó la entrada en la tierra de Canaán porque no prestó estricta obediencia a las órdenes de Dios. Aunque eran sacerdotes, Nadab y Abiú pagaron con la vida su falta de reverencia.

Cincuenta mil setenta hombres.

Literalmente, "setenta hombres, cincuenta mil hombres". En contra de la sintaxis normal del hebreo, el número más pequeño viene aquí primero. Este orden peculiar de las palabras hace dificilísima la traducción del texto. Algunos han sugerido: "El hirió a setenta hombres; cincuenta de un millar", o "él mató a setenta hombres de cincuenta mil hombres". Tres importantes manuscritos hebreos omiten las palabras "cincuenta mil". En Juec. 6: 15 'élef, "mil", se traduce "familia". Es posible que también aquí debería traducirse "familia". Si fuera así, la afirmación diría: "E hirió entre el pueblo 70 hombres de 50 familias". La mayoría de los comentadores están de acuerdo en que sólo fueron muertos 70 hombres de Bet-semes. La BJ traduce: "a setenta de sus hombres". Con todo, en una ciudad tan pequeña como Bet-semes aun esto habría sido una calamidad terrible. Por supuesto, los filisteos escucharían acerca de esto, y tendrían así una prueba más de que Dios tuvo en cuenta el hecho de que ellos rehusaran mirar dentro del arca y la reverencia que le demostraron.

21.

Quiriat-jearim.

Literalmente, "la ciudad de bosques". Esta era una de las ciudades de Gabaón que buscó la protección de Josué después de la destrucción de Jericó (Jos. 9: 17). Estaba registrada en la heredad de Judá (Jos. 15: 9) y situada en las laderas occidentales de las montañas cercanas a Jerusalén, a 14,4 km de Bet-semes. El mensaje para la ciudad de Quiriat-jearim implica la creencia de que mientras más se alejara el arca de los filisteos, mayor seguridad habría.

Quiriatjearim, situada en las montañas, podía ser defendida más fácilmente contra un ataque que una ciudad de la zona más baja y ondulada. 479

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

1-21 PP 636-639; SR 188-191

1 PP 636