1 Samuel 3:11-21
11
Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.
12
Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.
13
Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.
14
Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.
15
Y Samuel estuvo acostado hasta la mañana, y abrió las puertas de la casa de Jehová. Y Samuel temía descubrir la visión a Elí.
16
Llamando, pues, Elí a Samuel, le dijo: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí.
17
Y Elí dijo: ¿Qué es la palabra que te habló? Te ruego que no me la encubras; así te haga Dios y aun te añada, si me encubrieras palabra de todo lo que habló contigo.
19
Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.
20
Y todo Israel, desde Dan hasta Beer-seba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.
21
Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová.
c 1 Samuel 3
1.
No había visión con frecuencia.
"No eran corrientes las visiones" (BJ). Esta declaración muestra que la palabra del Señor "escaseaba" (RVR) o era "rara" (BJ) en aquel tiempo. Pocas veces llegaban mensajes inspirados hasta el pueblo de Dios. Ahora bien, el narrador explica más específicamente por qué existía esta situación: Dios no aparecía en visión con tanta frecuencia como en otros tiempos. El énfasis no se aplica tanto a la manera de la revelación como a su frecuencia. 466
Este es el primer uso en la Escritura de la palabra jazon, "visión", y es el único caso en que se usa en los dos libros de Samuel. Una comparación de jazon con mar'ah -también traducida "visión"- aclara el método de Dios de revelar sus planes para la salvación de la humanidad. La palabra jazon proviene de un verbo que significa "percibir con visión interior", en tanto que mar'ah se deriva de un verbo que significa "ver visiblemente". Ambas se usan indistintamente con jalom, "sueño". La palabra mar'ah se emplea comúnmente en los libros más antiguos de la Biblia para describir mensajes de Dios para los hombres, ya sea en sueños o mediante visitas personales de mensajeros celestiales. Cuando Jacob salió de viaje para Egipto (Gén. 46: 2), Dios le habló "en visiones [mar'ah] de noche". Jacob se sintió en la presencia divina, y la revelación fue tan real como la que recibió Abrahán cuando lo visitaron los tres ángeles antes de la destrucción de Sodoma (Gén. 18: 2-22). Esta misma clase de revelación divina es también llamada un sueño -jalom- como cuando Dios amonestó a Abimelec, acerca de la mujer de Abrahán (Gén. 20: 3-13). Cuando sucedió la sedición de Aarón y María, Dios dijo: "Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión [mar'ah], en sueños [Jalom] hablaré con él".
Daniel usa frecuentemente las tres palabras. Cuando relata la visión de las cuatro bestias usa la palabra jazon (Dan. 7: 1, 2, 7, 13, 15) para describir el sueño; jalom (cap. 7: 1) cuando