Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

1 Samuel 1:22-28

22

Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.

23

Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te parezca; quédate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó.

24

Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y el niño era pequeño.

25

Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí.

26

Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.

27

Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.

28

Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA

c 1 Samuel. Capítulo 1:1-3.

1.

Ramataim de Zofim.

Literalmente, "dos lugares altos de los guardianes", o "alturas gemelas de los zofitas". Esto indica ciudades gemelas o quizá dos secciones de la misma ciudad, pues en los caps. 1: 19 y 2: 11 se alude a Ramataim de Zofim simplemente como Ramá. No se conoce la ubicación de Ramá, ciudad de donde procedía Samuel. Al fin del capítulo, véase la nota adicional en que se trata el tema de las diversas ubicaciones posibles.

Elcana.

Literalmente, "a quien Dios ha comprado". Un levita (1 Crón. 6: 33-38; cf. vers. 22-28; PP 614) de la familia de Coat que vivía en la tribu de Efraín. Es interesante descubrir que Samuel era descendiente de Coré (1 Crón. 6: 33-38), que tan violentamente se opuso a la decisión del Señor de convertir en sacerdotes a los hijos de Aarón (ver Núm. 16). Esto es una evidencia de que los hijos no reciben castigos por los pecados de sus padres, sino que "cada uno morirá por su pecado" (Deut. 24: 16).

2.

Dos mujeres.

El nombre Ana significa , "afabilidad". Penina significa "la de pelo abundante". En este período de la historia del mundo se consideraba legítima la poligamia, y Dios la permitía (ver com. Deut. 14: 26). Sin embargo, debido a restricciones financieras, tan solo las clases acomodadas y los reyes parecen haber practicado la pluralidad de casamientos. Los gobernantes procuraban asegurar la paz enviando una princesa al harén de otro monarca.

Pero en vez de proporcionar paz, la práctica de la poligamia con frecuencia suscitaba complicaciones, celos y fracasos tanto para el harén real como para el hogar privado. En los tiempos del NT la poligamia descalificaba a un hombre para cualquier cargo religioso (1 Tim. 3: 2, 12). 455

3.

Subía.