Comentario Bíblico Adventista Tomo 2

llevar encima. Despojado de su manto real, quizá Saúl quedó vestido a semejanza de uno de los alumnos de la escuela.

Quizá aquí el Espíritu Santo influyó en Saúl personalmente por última vez. Quizá brotó de sus labios no sólo una confesión de la justicia de la causa de David sino también la condenación de sus propios actos obstinados. En el día del juicio final el gran adversario de las almas admitirá la justicia del gran plan de salvación de Dios y el error de sus propios caminos (ver Fil. 2: 10, 11). Pero volverán los antiguos celos y enemistades y estallarán en una gran expresión final de odio y furia (ver CS 729, 730). Tal fue el caso de Saúl en su rencor contra David. Volviendo una vez más, el espíritu malo que lo había dominado por tanto tiempo lo encontró con el corazón vacío de la gracia de Dios, y se posesiono de él en una forma aun más firme que antes (ver Mat. 12: 44, 45).

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

1-24 PP 707-709

2-10 PP 707

11, 12, 18-22 PP 707

23, 24 PP 709 549

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COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA

1 Samuel. Capítulo 20

1 David consulta con Jonatán acerca de su seguridad.

11 Jonatán y David renuevan su pacto mediante juramento.

18 La señal de Jonatán para David.

24 Saúl echa de menos a David y trata de matar a Jonatán.

35 Separación entre David y Jonatán.

1

DESPUÉS David huyó de Naiot en Ramá, y vino delante de Jonatán, y dijo: ¿Qué he hecho yo? ¿Cuál es mi maldad, o cuál mi pecado contra tu padre, para que busque mi vida?

2

El le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué, pues, me ha de encubrir mi padre este asunto? No será así.

3

Y David volvió a jurar diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dirá: No sepa esto Jonatán, para que no se entristezca; y ciertamente, vive Jehová y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte.

4

Y Jonatán dijo a David: Lo que deseare tu alma, haré por ti.

5

Y David respondió a Jonatán: He aquí que mañana será nueva luna, y yo acostumbro sentarme con el rey a comer; mas tú dejarás que me esconda en el campo hasta la tarde del tercer día.

6

Si tu padre hiciere mención de mí, dirás: Me rogó mucho que lo dejase ir corriendo a Belén su ciudad, porque todos los de su familia celebran allá el sacrificio anual.

7

Si él dijere: Bien está, entonces tendrá paz tu siervo; mas si se enojare, sabe que la maldad está determinada de parte de él.

8

Harás, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho entrar a tu siervo en pacto de Jehová contigo; y si hay maldad en mí, mátame tú, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre.

9

Y Jonatán le dijo: Nunca tal te suceda; antes bien, si yo supiere que mi padre ha